«Adornipalooza»: El fin del vocero canchero, evasivas y un «empate» con sabor a poco en el Congreso

El paso del vocero presidencial Manuel Adorni por la Cámara de Diputados para brindar su informe de gestión fue bautizado en los pasillos como el «Adornipalooza». Con un sistema de cintas de colores para delimitar el acceso VIP en el recinto, el oficialismo se preparó para un día de alto riesgo político.

El objetivo oficial: «Un empate» con sabor a poco

Desde las entrañas del gabinete, la meta era clara: mostrarse envalentonados, no recibir una «canasta de goles» por parte de la oposición y evitar a toda costa que se generara un meme viral del funcionario. Según fuentes ministeriales en off the record, la jornada cerró con una calificación de «seis sobre diez»; un resultado que sirvió para salir de la trampa opositora y festejar una especie de «empate».

El show de los «Reels» y las escenas virales

Gran parte de la dirigencia pareció enfocada en generar contenido para sus propias redes sociales. El equipo de prensa oficial difundió un video con música épica mostrando la llegada del mandatario junto a su gabinete. En ese contexto, la secretaria general de la Presidencia recibió una ovación especial que la posicionó casi en un rol de «vicepresidenta encargada».

Por el lado de la oposición, el bloque optó por cruzar los brazos en silencio para no «llevarse la marca» de irrespetuosos y no opacar la situación. Sin embargo, no faltaron las escenas virales: el diputado socialista Esteban Paulón llevó una mini pochoclera al recinto e intentó entregarle, sin éxito, un paquete de pochoclos a Martín Menem.

Patrimonio, viajes y una defensa con vacíos

El momento más esperado era la justificación patrimonial. Si bien en Casa Rosada argumentaban en privado que los movimientos económicos del vocero se explicaban por una herencia familiar, él decidió no mencionar este argumento en su defensa, lo cual podría haber despejado las dudas.

Frente a los cuestionamientos por sus viajes, el vocero leyó de manera textual su postura:

«En relación con mis viajes personales mi patrimonio y el carácter de mis declaraciones juradas señalo que los miembros de esta cámara quieren asemejar el gasto privado con el gasto público y a las actividades de mi vida privada con actos de gobierno Ni constitucional ni penal ni civilmente son comparables Quiero dejar en claro que he afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes que realicé con mi familia y que únicamente se circunscribieron a vacaciones personales y de mi círculo familiar No se trataron de viajes financiados por terceros».

Sin embargo, esta afirmación choca con dictámenes de la Justicia que indican que los gastos de su hotel en Nueva York no figuran en sus tarjetas personales, sino en las de crédito de la Jefatura de Gabinete.

La estrategia evasiva de los cuartos intermedios

Para esquivar el asedio de los diputados, la estrategia principal fue el abuso de los cuartos intermedios. El funcionario pedía pausar la sesión para buscar respuestas con sus asesores y, al volver, utilizaba gran parte de sus diez minutos para hablar de temas inconexos, como rutas en Córdoba, destinando apenas segundos al tema consultado, como por ejemplo los contratos de allegados en la TV Pública.

Los cruces más duros de la oposición

La oposición no se guardó los golpes durante el intercambio. Un legislador le recriminó en la cara sus actitudes previas y lanzó una dura chicana:

«Mientras usted se creía gracioso diciendo que se deslomaba en Nueva York ¿sabe cómo le dice la gente la gente le dice aloe vera que se usa para decir que cada día le descubren más propiedades Y no es gracioso».

Ante la exigencia directa de renuncia por parte de otros diputados, el funcionario acudió nuevamente a sus papeles para ratificar su continuidad:

«respecto a la pregunta acerca de si voy a presentar la renuncia o si voy a continuar como jefe de gabinete quiero dejarles en claro a todos que no Por el contrario estoy acá dando la cara… el presidente de la nación me confía el honor y la responsabilidad de coordinar el gabinete».

El fin del vocero «canchero»

El saldo de la jornada expone una realidad política clara: el funcionario que solía improvisar con lengua filosa parece haber muerto. Atrapado por el miedo a cometer errores que deriven en problemas judiciales, ya no es «socarrón y canchero», limitándose estrictamente a leer. Este cambio de perfil también impacta en su futuro electoral, ya que sus chances de ser el candidato del oficialismo para la Jefatura de Gobierno porteña parecen esfumarse, consolidando a Patricia Bullrich como la opción principal.

La tarde culminó con extrema tensión durante la salida del recinto, cuando legisladores y periodistas le gritaron «corrupto» y «chorros» al Presidente, reclamando a su vez que «abran la sala» de periodistas de Casa Rosada, clausurada hace varios días.

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