Adorni: la Casa Rosada negocia con aliados para frenar la interpelación

La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, abrió un cruce de versiones sobre las gestiones del oficialismo para desactivar su interpelación en el Congreso, en el marco de la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
Desde la Casa Rosada sostienen que activaron un equipo de funcionarios para dialogar con los bloques aliados que presionan al Gobierno. Según la versión oficial, la mesa política trabaja «activamente» para frenar el avance opositor.
En esa tarea figuran el ministro del Interior, Diego Santilli; el armador nacional, Eduardo «Lule» Menem; la senadora Patricia Bullrich; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
«Estamos trabajando activamente para desactivarla», precisó un integrante de la mesa política, un día después de que el Ejecutivo lograra postergar la sesión prevista en el Senado.
Los aliados desmienten la negociación
Sin embargo, desde uno de los bloques dialoguistas negaron que exista una mesa formal. Aseguraron que, más allá de contactos informales, el Gobierno no se sentó a discutir condiciones.
«No vamos a hacer más favores. Hasta ahora nadie se sienta a plantearnos qué queremos. Tampoco llamaron para negociar», afirmó un legislador de una de las bancadas aliadas.
El presidente Javier Milei insiste en sostener a Adorni, con el respaldo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Aun así, el oficialismo descarta romper lazos con los aliados pese a la resistencia interna.
«Le podés pedir que te acompañen en proyectos, pero no que no hagan algo en lo que ni los propios estamos convencidos», graficó otro integrante de la mesa política.
El cronograma legislativo
El oficialismo ganó tiempo, pero el calendario sigue corriendo. En Diputados, la oposición pidió una sesión para el 23 de junio con el fin de emplazar a las comisiones y avanzar con los proyectos de interpelación.
En el Senado, los jefes de bloque acordaron sesionar el jueves 25 de junio para tratar las iniciativas que buscan interpelarlo. Si alguna se aprueba con la mayoría del recinto —37 votos—, Adorni deberá presentarse a responder un cuestionario sobre su declaración jurada.
La interpelación es la facultad del Congreso de citar a un ministro para que dé explicaciones. Si deriva en una moción de censura aprobada, puede forzar la remoción del jefe de Gabinete, mecanismo previsto en el artículo 101 de la Constitución Nacional.
Por separado, está previsto que el 2 de julio el ministro coordinador brinde su primer informe de gestión en la Cámara alta, instancia que podría quedar opacada por el debate sobre la interpelación.
El desenlace define no solo la continuidad de Adorni, sino la capacidad del Gobierno de retener a sus aliados parlamentarios en un Congreso donde no tiene mayoría propia.









