Ranking QS 2027: la UBA sostiene el 84° pese al desfinanciamiento

La Universidad de Buenos Aires (UBA) conservó el puesto 84 en el QS World University Rankings 2027 y se mantuvo, por segundo año consecutivo, como la única institución de América Latina dentro del top 100 mundial. La edición fue elaborada por la consultora británica Quacquarelli Symonds (QS) y clasificó a 1.500 universidades seleccionadas entre 8.808 instituciones de 106 países.
Mejor puntaje, misma posición
El dato más fino de la edición es que la UBA mejoró su rendimiento absoluto sin escalar lugares. Según los datos difundidos por la propia universidad, su score QS trepó de 67,6 puntos en 2025 a 72,3 en 2026 y se sostuvo en 72,3 en 2027, mientras la posición global quedó clavada en el 84.
La combinación —más puntaje, igual casillero— refleja la intensificación de la competencia internacional: para no retroceder, la institución necesitó rendir por encima del año previo. El piso de la serie había sido 2024, cuando cayó al puesto 95 con un score de 61.

Reputación y empleabilidad, las fortalezas
La UBA volvió a destacarse en dos dimensiones específicas: se ubicó 34ª en Reputación Académica y 24ª en Resultados de Empleabilidad, lo que la posiciona entre las 50 mejores del mundo en ambos indicadores. A nivel nacional lidera seis de los nueve ítems de la metodología.
El resultado de este ranking muestra que continuamos estando entre las mejores universidades de la región y del mundo. Aunque también da cuenta de cómo el desfinanciamiento de los últimos años tiene consecuencias directas en el sistema universitario argentino.
Ricardo Gelpi, rector de la UBA

La señal de alarma: ciencia y redes internacionales
El contrapeso aparece en los indicadores ligados a la investigación. La universidad registró un descenso en Redes Internacionales y arrastra debilidades en citas académicas, las dos áreas donde la consultora ubica al sistema argentino por debajo del estándar global.
Redes Internacionales de Investigación. Es el indicador de QS que mide la capacidad de una universidad para producir y sostener publicaciones científicas en coautoría con instituciones de otros países. Su retroceso suele asociarse a la caída de fondos para investigación y movilidad académica.
Desde QS, su vicepresidente senior Ben Sowter vinculó el desempeño con el contexto presupuestario y señaló que las movilizaciones universitarias y las restricciones a los programas científicos con fondos públicos generaron inquietud sobre la continuidad de las investigaciones y la colaboración internacional.
El resto del sistema, en retroceso
Mientras la UBA sostuvo su lugar, el panorama del resto fue de caída generalizada. De las 16 universidades argentinas clasificadas, nueve descendieron, cinco se mantuvieron estables, una mejoró y una debutó.
La Universidad Nacional de La Plata (UNLP), segunda del país, cayó del puesto 458 al 474. La única que mejoró con claridad fue la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), que pasó del rango 851-900 al 801-850. El Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) hizo su debut en el tramo 1201-1400.
El telón de fondo: la pelea por el financiamiento
El ranking se publicó en plena disputa por el presupuesto universitario. El vicerrector Emiliano Yacobitti ató el resultado a la agenda legislativa pendiente.
Estos resultados muestran la importancia de cuidar y fortalecer lo que funciona. Es fundamental la inmediata implementación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA
El dato se conoció en una semana de paro docente convocada por la AGD-UBA y la Conadu Histórica, entre otros gremios, que reclaman el cumplimiento de la ley y rechazan el acuerdo firmado entre el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y el Ministerio de Capital Humano.
La permanencia de la UBA en el top 100 funciona como vitrina internacional de la educación pública y, a la vez, como termómetro del ajuste: el deterioro en los indicadores de ciencia muestra que el desfinanciamiento ya impacta donde el prestigio se construye a largo plazo. El telón de fondo es legislativo: el Ejecutivo aún debe resolver la implementación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario.
– La UBA quedó 84ª en el QS 2027, por segundo año consecutivo única latinoamericana en el top 100.
– Su score subió de 67,6 (2025) a 72,3 (2026) y se mantuvo en 72,3 (2027); el puesto no se movió.
– Fortalezas: 34ª en Reputación Académica y 24ª en Empleabilidad (top 50 global).
– Alerta: caída en Redes Internacionales y citas, atribuida al desfinanciamiento.
– Sistema: de 16 universidades argentinas, 9 cayeron, 5 estables, 1 mejoró (UNC) y 1 debutó (ITBA).
– La UNLP, segunda del país, descendió del puesto 458 al 474.






