Pobreza infantil: el 53,6% de los menores se encuentra bajo la línea de pobreza

La crisis económica en Argentina impacta en el acceso a la salud y la integración social de niños y adolescentes, según el último informe de la UCA.
La pobreza estructural continúa afectando a más de la mitad de las infancias en Argentina, alcanzando un índice del 53,6% a pesar de una ligera desaceleración inflacionaria. Según el Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la Universidad Católica Argentina (UCA), la situación económica actual ha derivado en que el 19,8% de los menores deba postergar la atención médica o el uso de servicios odontológicos por falta de recursos.

La salud pública como único refugio
El informe destaca que el 61,2% de las infancias depende exclusivamente del sistema de salud público, registrando el valor más alto en la serie histórica del estudio. Esta barrera económica golpea con mayor fuerza a la franja de adolescentes, donde el 27,5% suspendió consultas médicas por motivos financieros.
En los estratos socioeconómicos más bajos, las probabilidades de abandonar un tratamiento sanitario son tres veces mayores que en los sectores de clase media alta, consolidando una fractura en el acceso a servicios básicos esenciales.
Exclusión social y el impacto de la vestimenta
La carencia material trasciende la alimentación y afecta la dimensión relacional de los menores. El 37,5% de los niños y adolescentes experimenta privaciones en su vestimenta, cifra que asciende al 58,3% en sectores vulnerables.
Esta imposibilidad de acceder a ropa o calzado adecuado funciona como un factor de aislamiento social. El 6,9% de los afectados sufre daños emocionales por no poder «encajar» con sus pares, lo que impacta directamente en su integración escolar y social, especialmente en zonas críticas como el Conurbano Bonaerense.
Salud mental y déficit en contención extraescolar
El padecimiento psíquico es otra consecuencia directa de la crisis. El 18,1% de los menores presenta síntomas de ansiedad o tristeza. Los datos de la UCA confirman que quienes viven en estratos de ingresos muy bajos tienen el doble de posibilidades de sufrir malestar emocional.
A esto se suma la cancelación de actividades recreativas: el 55% de los chicos no realiza deportes y el 82,7% no accede a actividades artísticas o culturales por restricciones presupuestarias en el hogar.
Asistencia estatal y educación
Para mitigar la inseguridad alimentaria severa, que se ubica en un 13,2%, la dependencia estatal ha alcanzado niveles récord. El 64,8% de los niños recibe asistencia alimentaria a través de comedores, escuelas o la Tarjeta Alimentar.
No obstante, la crisis también se refleja en el ámbito educativo. En los sectores más castigados, se registran tasas de ausentismo docente del 44%, factor que dificulta la terminalidad educativa y amenaza con perpetuar el ciclo de la pobreza estructural en el país.
Resumen NCN
- Pobreza infantil: 53,6% de los menores se encuentran bajo la línea de pobreza.
- Salud: 1 de cada 5 menores dejó de ir al médico por falta de dinero.
- Dependencia estatal: 64,8% de las infancias recibe asistencia alimentaria pública.
- Salud mental: 18,1% de los menores presenta síntomas de ansiedad o tristeza vinculados a la carencia material.









